viernes, 23 de mayo de 2008

Pasiones

Las pasiones son la sal de la vida. Nos hacen sentir vivos, nos mueven con determinación e irrevocable intensidad hacia lo que deseamos; consiguen que venzamos todos los obstáculos para obtener el objeto deseado.

Lo malo es cuando se convierten en obsesión. Cuando deforman nuestra manera de ver la vida, cuando todo lo examinamos y apreciamos en función de que satisfaga o no esa pasión.

Yo no puedo decir que tenga una irrefrenable pasión por la fotografía, pero sí una afición que va (¿peligrosamente?) en aumento.

Yo antes iba por la calle y era feliz. Contemplaba mi ciudad y me gustaba. Y ya está.

Ahora no. Ahora, cuando voy por la calle, voy buscando ángulos y encuadres. No miro al cielo para saber si lloverá, sino para ver si hay nubes fotogénicas. No contemplo los monumentos o lugares interesantes por los que paso en función de su belleza intrínseca sino por sus posibilidades fotográficas. Me siguen gustando las mujeres, pero ahora busco en ellas, además del atractivo sexual, que sean interesantes como modelos. Empiezo a ver la vida por el estrecho tubo de la fotografía.

La culpa de esto la tiene un puñado de locos por las fotos con los que me fui de escapada fotográfica al Cabo de Gata este pasado puente del primero de mayo, con el maestro Juan García Gálvez (http://www.jggweb.com/) al frente. ¿Debo daros las gracias por haberme transmitido el peligroso virus de la fotoadicción?.

Pese a todo, creo que sí.

2 comentarios:

luis calle dijo...

bienvenido al club de la locura!!
... que la luz te acompañe, colega.

Ardilla Roja dijo...

Yo creo que te pasa con la fotografía, como suele ocurrir con todo lo nuevo que gusta. Te sientes a gusto con ello, y aunque no quieras, todo termina vertiendo en esa novedad, pero para nada creo que sea peligroso.

A los que nos gusta escribir como a mi, siempre llevamos las armas preparadas para "cazar" las musas, esos seres invisibles y traviesos que nunca paran quietos en el mismo sitio. Pueden estar donde menos te lo esperes, en la luna, en un tren, en un parque, e incluso bajo la cama.

Felicidades por el blog. Dale mucho de comer que se haga grande y fuerte ;)

Un saludo