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La Procesión de los Niños
En las procesiones de semana santa, entre el rigor de los trajes, la seriedad de los semblantes, la exaltación de la tortura y muerte, el do...

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En las procesiones de semana santa, entre el rigor de los trajes, la seriedad de los semblantes, la exaltación de la tortura y muerte, el do...
5 comentarios:
El oro se acabó, pero las pasiones continúan. Y yo que me quedé con las ganas de desfilar por los entresijos de esas llamativas minas... Tampoco nos queda muy lejos. Algún dia volveremos!!
PS: por cierto, ya se quien eres. Y lo he adivinado yo solita ;-)
Claro que sabes quién soy, compañera.
¿Cómo es posible que te quedaras con ganas de investigar?.
Pues nada, habrá que volver. O quedar en otro lugar no menos inquietante y todavía desconocido.
Besos.
Si fué una látima que aquella tarde ya fuesemos con retraso, pero el Cortijo del Fraile también se nos quedó corto.
Le has dado una tonalidad muy cálida a tu foto. Cálido como los buenos recuerdos de aquella escapada!
Un saludo Odiseo... o debo llamarte "teseo"?
Luís, es verdad, no se te escapa una, le he dado una tonalidad muy cálida, pero es que es así como lo recuerdo. La cámara dirá otra cosa, pero en mi memoria la construcción tenía ese color.
Mejor Odiseo. Al final, Teseo fue un cabrón que abandonó a la buena de Ariadna en la isla de Naxos y tan incompetente que al volver de derrotar al minotauro olvidó cambiar las velas e hizo que su padre se suicidara.
Un abrazo, compañero.
Bien por sonia!!!!
Es cierto que este lugar quedó un poco relegado a un segundo plano...
y creo que estaba tan cansada... que poco supe ver allí, por lo que si... habrá que volver!!!
Un abrazote
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