martes, 27 de mayo de 2008

Frío, mucho frío


Un día antes el cielo nos había regalado una enorme nevada. Era la mañana de nuestra partida. Para despedirnos, el cielo nos hizo un segundo obsequio: esas nubes, ese azul. El disfrute de cruzar los Pirineos increíblemente blancos nos borró la pena del final de la escapada.
St. Lary (Francia), enero de 2008

lunes, 26 de mayo de 2008

Piedra y luz

Playa de Los Escullos, Cabo de Gata (Almería), mayo de 2008

viernes, 23 de mayo de 2008

Pasiones

Las pasiones son la sal de la vida. Nos hacen sentir vivos, nos mueven con determinación e irrevocable intensidad hacia lo que deseamos; consiguen que venzamos todos los obstáculos para obtener el objeto deseado.

Lo malo es cuando se convierten en obsesión. Cuando deforman nuestra manera de ver la vida, cuando todo lo examinamos y apreciamos en función de que satisfaga o no esa pasión.

Yo no puedo decir que tenga una irrefrenable pasión por la fotografía, pero sí una afición que va (¿peligrosamente?) en aumento.

Yo antes iba por la calle y era feliz. Contemplaba mi ciudad y me gustaba. Y ya está.

Ahora no. Ahora, cuando voy por la calle, voy buscando ángulos y encuadres. No miro al cielo para saber si lloverá, sino para ver si hay nubes fotogénicas. No contemplo los monumentos o lugares interesantes por los que paso en función de su belleza intrínseca sino por sus posibilidades fotográficas. Me siguen gustando las mujeres, pero ahora busco en ellas, además del atractivo sexual, que sean interesantes como modelos. Empiezo a ver la vida por el estrecho tubo de la fotografía.

La culpa de esto la tiene un puñado de locos por las fotos con los que me fui de escapada fotográfica al Cabo de Gata este pasado puente del primero de mayo, con el maestro Juan García Gálvez (http://www.jggweb.com/) al frente. ¿Debo daros las gracias por haberme transmitido el peligroso virus de la fotoadicción?.

Pese a todo, creo que sí.

martes, 13 de mayo de 2008

Así da gusto


La luz del amanecer, la marejada rompiendo contra el acantilado, ese inverosímil color turquesa salpicado de espuma, las rocas...
compensa el madrugón.
(El Playazo, Cabo de Gata, mayo de 2008.)

viernes, 9 de mayo de 2008

La Biblia


A veces se encuentra uno con estampas que recuerdan aquéllas películas bíblicas que nos soltaban (y aún sueltan) por Semana Santa, en las que Dios se aparecía en forma una nube luminosa.
(El Playazo, en el Cabo de Gata. Donde vive Dios.)